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Nunca un trozo de papel dijo tanto. Sí, las tarjetas de visita son una carta de presentación pero… ¿sabes cómo usarlas eficazmente? No se trata de repartirlas a diestro y siniestro; son una herramienta efectiva de networking sólo si se dan de forma natural, en el momento preciso y a la persona adecuada

En muchos de los eventos a los que he asistido, el intercambio de tarjetas de visita ha sido una práctica habitual. Muchas personas las reparten de forma indiscriminada como si fuera una baraja de cartas. Craso error. Otras, en cambio, las dan tras una conversación (en muchos casos espontánea) al comprobar que existen intereses profesionales comunes. Esa es la práctica adecuada.

Todos sabemos que el panorama laboral está harto complicado. Pero la desesperación no puede hacerse patente en estos casos porque se nota. Además, no por dar más tarjetas se hacen contactos más efectivos (todo lo contrario). Recuerda que la gente “compra” confianza.

Tema aparte es el diseño de las tarjetas de visita. Recuerdo un evento en el que una diseñadora web entregó tarjetas en papel (recortadas a mano) e impresas con una impresora normal (en las que se apreciaba que quedaba poca tinta). A pesar de que los recursos para realizar dichas tarjetas sean escasos, si las vas a repartir, hazlo bien. ¡Y más si tu profesión está relacionada con el diseño! ¿Qué impresión generó entre los asistentes? Confianza cero porque… ¿cómo vas a dejar tu negocio en manos de alguien que dedicándose al diseño entrega recortes de papel con tinta resquebrajada? A día de hoy las copisterías ofrecen precios muy competitivos (ejemplo: 100 tarjetas a 12 euros) y hacen que tener una tarjeta de visita correcta esté al alcance de cualquier bolsillo.

También he visto casos en los que, después de haber dado mi tarjeta, el diseño de ésta ha sido replicado íntegramente por otra persona. Eso denota una inmensa falta de originalidad y personalidad porque, si bien la tarjeta de otra persona puede inspirar la tuya, otra cosa es copiar descaradamente y hacer ver que ha sido una idea propia. Ya lo decía al principio de este post, nunca un trozo de papel dijo tanto de alguien…

Elementos clave de una tarjeta de visita

De cara a confeccionar tu tarjeta de visita, escoge un papel duro tipo cartulina y selecciona tus colores corporativos. Si tienes una empresa incluye el logotipo y si, por el contrario, es una tarjeta personal, incluye tu fotografía. ¡Recuerda que tú eres tu marca! Los datos básicos de contacto que no pueden faltar son:

  • Nombre y apellidos
  • Profesión/cargo
  • Mail
  • Teléfono
  • Web empresarial o blog corporativo (si se tiene)
  • Redes sociales que usas a nivel profesional (especialmente Linkedin y Twitter)

Tal y como vimos en el post El arte del networking efectivo, la capacidad de conectar con las personas es una de las habilidades más importantes que pueden aprenderse. En este sentido, cuantas más conexiones desarrolles, más oportunidades tendrás de generar otras nuevas. ¡Pero ojo! Siempre hay que hacerlo de forma natural 😉

 

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Periodista, Community Manager y Blogger. Especialista en redes sociales, marca personal y marketing digital. Desarrollo de estrategias y branding on-line de marcas, instituciones y profesionales. ¿Hablamos?